| dc.description.abstract | Desde la comunidad primitiva el hombre realiza la practica de juegos recreativos
para el desarrollo físico, en la religión, la recreación y con fines guerreros
mediante las cuales se formaba la nueva generación preparándose para la lucha
por la supervivencia en la búsqueda de alimentos, como la caza , la pesca,
agradecía a los dioses por cada acto que realizaban y lo manifestaban en sus
danzas, en las pinturas en la cuevas, todo lo que ellos realizaban como
supervivencia hoy en día dada a la evolución son manifestaciones de la
Recreación. Las actividades desarrolladas en el juego toman un carácter propio del contenido
dando lugar a cambios importantes en el niño, el mismo se preocupa por los
aspectos internos de dicha actividad y sus interrelaciones que van de las
expresiones lúdicas hasta las reales, por medio de estas se crean condiciones
favorables para el desarrollo en la fisonomía moral y volitiva del carácter y
requieren de los niños dominio de sí mismos y capacidad de dirigir sus actos,
iniciativas, independencia en las acciones motoras, prestación de ayuda a sus
compañeros en la lucha común por la victoria, capacidad para superar las
dificultades. Cuando esas cualidades se repiten reiteradamente en los juegos, se
convierten en rasgos morales y volitivos, se hacen habituales y se manifiestan en
la vida. | es_ES |